Carrión de los Condes

Carrión y el Fuero de León

Las primeras evidencias que hacen referencia a los judíos carrioneses las encontramos en los fueros, y aunque no se conserva, Carrión tuvo uno en el año 1020. El fuero fue concedido por Alfonso V a los judíos de León, aplicándolo también a los de Carrión y Sahagún. En ellos se equiparaba a los judíos de Carrión, Sahagún y León con los cristianos de dichas villas. Estos fueros fueron confirmados por Alfonso VI en 1086 y, más tarde, por doña Urraca en 1109. Estas leyes indican la existencia de una comunidad judía establecida en Carrión organizada y legislada por los monarcas en el siglo XI.

Carrión en el Repartimiento de Huete

El Repartimiento de Huete fue un censo fiscal elaborado en la localidad de Huete (Cuenca) en el año 1290, cuyo objetivo fue distribuir la carga impositiva que se exigía a las juderías de la Corona de Castilla, bajo el reinado de Sancho IV.

La monarquía estableció una cantidad a satisfacer fijada en 1.938.921 maravedíes, y representantes de las distintas aljamas y juderías castellanas acordaron un reparto proporcional a la población de cada una de ellas.

La judería de Carrión (de los Condes), junto con la de Monzón (de Campos) y Saldaña, ocupa la quinta posición en cuanto a las juderías que más dinero aportaron a la corona de Castilla en 1290, según el Repartimiento de Huete de 1290:

  • Reino de León: 218.300 mrvs.
  • Toledo 216.505 mrvs.
  • La frontera* 190.898 mrvs.
  • Burgos: 87.760 mrvs.
  • Carrión con Saldaña y Monzón: 73.480 mrvs.

Carrión en los repartimientos de servicio y de medio servicio.

El «servicio y medio servicio» nació como un impuesto de carácter extraordinario y específico para las comunidades de judíos y mudéjares de Castilla, pero pasó a cobrarse anualmente hasta que se produjo la expulsión de los judíos en 1492. Las arcas reales se embolsaban en cada contribución 600.000 maravedíes: 450.000 maravedíes recaudados entre los judíos y 150.000 maravedíes recaudados entre los mudéjares.

La judería de Carrión tributó, en concepto de servicio y medio servicio, en 1290 la cantidad de 18.507 maravedíes, y durante los años 1474, 1484, 1485, 1490 y 1491, la suma de 1.000 maravedíes cada año.

Caraitas

La comunidad judía de Carrión destacaba por ser caraíta frente a los rabanitas del resto de la Península Ibérica. Los caraitas son un movimiento dentro del judaísmo que se distingue por su interpretación literal de la Biblia y su rechazo a la tradición rabínica.

A partir del siglo X, el arraigo del caraísmo en Castilla se ha relacionado con las predicaciones de Abū l-Taras, discípulo de Abū al-Faraj Furkán. Abū l-Taras escribió una obra que introdujo en Castilla y que contribuyó a orientar a muchos judíos castellanos hacia el caraísmo.

A Abū l-Taras le sobrevivió su esposa, a quien sus seguidores llamaban al-Mu‘allima y en quien confiaban, preguntándose unos a otros cómo practicaba la maestra, obrando conforme a ella.

Hubo fuertes polémicas entre caraitas y rabanitas, y pasando del terreno de las ideas al político, algunos rabanitas se valieron de la influencia que tenían en los reyes de la corte de Toledo para hacer perseguir a los caraitas.

El Nasí R. Joseph b. Ferrizuel, apodado Cidellus, hizo que Alfonso VI los expulsara de todas las plazas de su reino, excepto de una, que se les dio por que no se podían pronunciar sentencias de muerte entre judíos.

📙 Bibliografía:
  • Pérez Castaño, G. (2016). Los judíos de Carrión de los Condes: una villa del Camino de Santiago. En Minorías en la España medieval y moderna (siglos XV-XVII) (pp. 116-118).
  • El repartimiento de Huete de 1290, Carrete Parrondo, Carlos.  Sefarad; Madrid Tomo 36, N.º 1, (Jan 1, 1976): 121.
  • San Zoil de Carrión (siglos XI-XIV), María Luisa Palacio Sánchez-Izquierdo, Excma. Diputación Provincial de Palencia, Departamento de Cultura
  • El Libro de la tradición (Sefer ha-Qabbalah) de Abraham ibn Daud, traducción de Jaime Bages, Valencia, 1972.
  • A critical edition with a translation and notes of the Book of Tradition (Sefer ha-qabbalah) by Abraham ibn Daud, by Gerson D. Cohen. London, Routledge & K. Paul