Época romana. Primeras evidencias de comunidades judías en Hispania.
No se sabe cuando llegaron los primeros judíos a la península ibérica, pero existen evidencias de ellos desde la época romana. La escasa epigrafía hebrea hallada en la península ibérica podría indicar el carácter tardío de la llegada de los judíos a la Península Ibérica, así como la modestia en el tamaño de esas comunidades. El análisis de las referencias literarias disponibles tampoco ofrece una prueba fehaciente de la llegada antigua de judíos al Occidente romano.
Es probable que tras la caída de Jerusalén en el año 70 los judíos comenzaran a llegar a Hispania. Al principio los judíos se concentraron en centros costeros, y después siguieron penetrando en otros centros administrativos y comerciales del interior de la Península, considerándose probada la presencia de comunidades hebreas en Tarragona, Tortosa, Sagunto, Cartagena, Elche, Adra, Sevilla, Granada y Mérida. Las comunidades judías de cierta importancia conocidas en Hispania son del siglo IV.
De las primeas comunidades hebreas en la Hispania romana se ha conservado una inscripción funeraria en la localidad de Abdera (Adra, Almería), de una niña judía llamada Salomonula, que data del siglo III, hoy en paradero desconocido. En la isla de Ibiza se ha encontrado un ánfora con caracteres hebreos que data al menos del siglo I. También se han conservado inscripciones trilingües, como la Pileta trilingüe (hebreo, latín y griego) encontrada en Tarragona, y la inscripción trilingüe encontrada en Tortosa, fechadas según autores entre los siglos II a. C. y VI d. C.


Palencia, al igual que el resto de la meseta norte, no fue dominada por los romanos hasta que no hubieron caído el sur y el este de la península. La guerra significó terribles pérdidas para los pueblos que poblaban estas tierras, que se opusieron con fiereza a los romanos: muertes y cosechas destruidas durante años, además de la pérdida de la independencia política.
La romanización acabó por imponerse. Se construyeron ciudades como Pisoraca, cerca de la actual Herrera de Pisuerga; Lacóbriga, cerca de la actual Carrión de los Condes; Intercatia (cercana a la actual Paredes de Nava) y Pallantia (la actual Palenzuela). Los yacimientos romanos de la provincia son numerosos, sin que se haya encontrado hasta la fecha evidencias de presencia judía. Hacia el final del dominio romano en Hispania, el latín vulgar se había convertido en la lengua común en la mayoría de las regiones, el derecho romano era la base de la vida jurídica y política, y la propagación cristianismo había ganado muchos seguidores.

No existe documentación referente a la existencia de judíos en la Meseta Norte de época romana. El primer documento arqueológico que con seguridad confirma la presencia judía en la provincia palentina son dos lápidas sepulcrales de un niño y su padre halladas en el foso del castillo de Monzón de Campos, fechado en 1097.
Bibliografía:
- https://historyofspain.es/historia-de-la-hispania-romana/
- Asentamiento de las poblaciones judías en la península – sefardíes
- Los judíos en España. El Esplendor de Sefarad – wikisenior
- https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/leon-opalin/la-comunidad-judia-actual-en-espana/
- Romanos y visigodos en Palencia
- «Recientes aportaciones a la situación de los judíos en la Hispania tardoantigua«, José María Blázquez Martínez
- «En torno a los judíos en la Hispania romana», Enrique Gozalbes Cravioto, ESTUDIOS EN HOMENAJE AL PROF. DR. D. LUIS GARCÍA IGLESIAS, Universidad de Castilla-La Mancha
